La imagen renovada del MamBo

 
MamBo lobby

Tras la salida de su curadora general, Gloria Zea, quien presidió el Museo de Arte Moderno de Bogotá (MamBo) durante los últimos 47 años, el museo ha hecho algunos cambios, entre éstos la renovación de su fachada.

Con la artista Claudia Hakim al frente, y su reciente renovación, el principal proveedor de arte moderno de la ciudad capital se ha abierto aún más al público, tomando inspiración de los museos neoyorquinos The New Museum y el MOMA.

Con Claudia Hakim al frente, el principal proveedor de arte moderno de la capital de la república se ha abierto aún más al público, inspirado en los museos neoyorquinos The New Museum y MOMA.

 La nueva tienda de souvenirs recibió una nueva imagen en paralelo con la renovación arquitecónica. Foto de Sebastián Cruz.

La nueva tienda de souvenirs recibió una nueva imagen en paralelo con la renovación arquitecónica. Foto de Sebastián Cruz.

Con la dirección de la arquitecta principal del MamBo, Laura Aparicio, en colaboración con Studio Manrique, y la construcción de Andrés Manrique Arquitectos, la primera meta de la renovación fue restituir la conexión con  el acceso original al museo que abre al Parque Bicentenario, que es hoy en día uno de los espacios públicos más importantes de la ciudad.

 El nuevo lobby deja espacio para exhibir instalaciones de arte de grandes formatos. Foto de Sebastián Cruz.

El nuevo lobby deja espacio para exhibir instalaciones de arte de grandes formatos. Foto de Sebastián Cruz.

Luego se transformó la primera planta de manera considerable. Se cambió la recepción de lugar para dejar toda la planta de libre acceso al público e incentivar al visitante para que conozca el resto del museo. También se abrieron de nuevo los ventanales que existían en la sala con el fin de generar más luz y ampliar la visibilidad desde el exterior.

 La tienda nueva tiene una muralla de metal con perforaciones y estanterías modulares para exhibir libros de arte y otros souvenirs. Foto de Sebastián Cruz.

La tienda nueva tiene una muralla de metal con perforaciones y estanterías modulares para exhibir libros de arte y otros souvenirs. Foto de Sebastián Cruz.

Para crear aún más amplitud, se eliminó un muro divisorio que atravesaba el espacio central. La tienda de souvenirs permaneció en su lugar; sin embargo, creció en área y desarrolló una imagen nueva para motivar la adquisición de los productos que ofrece el museo.

 Otra perspectiva de la estantería de la tienda. Foto de Sebastián Cruz.

Otra perspectiva de la estantería de la tienda. Foto de Sebastián Cruz.

Se instaló una división de aluminio acermetálica perforada, con una altura inferior a la original, para extender la sensación de amplitud y ligereza a toda la planta. Esto se combinó con estanterías modulares en corian que reflejan la versatilidad y modernidad del espacio.  mambogota.com